Limpieza Dental

El mantenimiento de una correcta higiene oral es indispensable en la vida de las personas. De esta manera evitaremos la aparición de patologías orales importantes dentro de la cavidad oral. Mediante la limpieza dental se consigue eliminar todos los restos de suciedad que haya en la boca, evitando con ello la pérdida prematura de dientes.

Además, existen diferentes tipos de limpiezas dentales a las que puede someterse el usuario, diferenciándose principalmente en aquella que la persona realiza diariamente en el hogar y la que se ejecuta dentro del gabinete dental. Debiéndose realizar esta última de manera periódica.

¿Cómo se puede mantener limpia la cavidad oral?

Limpieza dental habitual

Limpieza Dental
Limpieza Dental

La limpieza dental habitual es aquella llevada a cabo por la persona en el domicilio, trabajo u otro lugar. Tiene como objetivo de eliminar cualquier tipo de resto de alimentos que hayan podido quedar durante las comidas. Es importante que la limpieza de los dientes y la boca en general se realice como mínimo 3 veces al día. Debiendo ser su duración de 3 minutos. Lo más recomendable en este sentido, es que la persona divida la boca en cuadrantes, dedicando una parte del tiempo a cada zona y consiguiendo de esta manera abarcar de forma óptima toda la boca. El movimiento que el paciente debe ejecutar es de barrido, abarcando todas las superficies del diente. Además, la lengua y las encías también deben higienizarse, evitando la acumulación de indeseadas bacterias.

Con respecto a la superficie que se localiza entre los dientes, lo más aconsejable es el uso de cepillos interdentales o seda, ya que los alimentos quedan retenidos en estas zonas, dando lugar con el tiempo a la aparición de importantes caries.

Tartrectomía

La tartrectomía es el procedimiento mediante el cual se consigue la eliminación de los depósitos de sarro que haya sobre la superficie de los dientes. Es necesario que sea ejecutado por un odontólogo o en su defecto por un higienista bucodental. La técnica es bastante sencilla e indolora, pudiendo presentar ciertas molestias el paciente cuando existe una inflamación de las encías.

El sarro no es más que material calcificado, el cual se deposita  sobre la superficie de los dientes. Muy frecuentemente en los molares superiores e incisivos inferiores, debido a la presencia próxima de glándulas salivales. La saliva contiene iones de calcio, los cuales se van ubicando sobre los dientes, creando una capa dura que dificulta una correcta higiene. Además, esta sustancia es la que aprovechan las bacterias, apareciendo con el paso del tiempo sangrado y una importante inflamación crónica de las encías, la cual desaparecerá una vez se ejecute la limpieza dental en el gabinete odontológico.

Posteriormente a la limpieza, el profesional realizará un pulido de los dientes, eliminando con ello las manchas extrínsecas que existan y evitando una nueva acumulación de sarro.

Raspado y alisado radicular

El raspado y alisado radicular es lo que se conoce entre la población con el nombre de curetaje, siendo extremadamente necesario en aquellas personas que sufren de periodontitis. La periodontitis es una enfermedad multifactorial, jugando la mala higiene y la predisposición genética importantes papeles. Mediante este procedimiento, se consigue eliminar todos los restos de sarro que exista sobre los dientes y por debajo de las encías, alisando en el mismo momento la superficie para evitar una nueva aparición.

Es necesario abordar rápidamente la periodontitis, ya que puede desembocar en la pérdida de dientes, siendo posteriormente necesario colocar prótesis o implantes.