Halitosis

La halitosis es una patología caracterizada por el mal olor que sale de la boca del paciente. Este suele estar propiciado por enfermedades de carácter bucal o sistémico. Es importante prestar gran atención a esta patología, ya que puede ser un signo importante de alarma frente a otro tipo de alteraciones subyacentes que no dan la cara de otra forma.

Halitosis
Halitosis

Siempre es recomendable que los usuarios acudan a revisiones periódicas con el dentista, ya que con ello el paciente podrá exponer al odontólogo el problema de mal aliento que le preocupa. Lo primero que se debe realizar es un correcto diagnóstico, a través del cual se podrá establecer un plan de tratamiento que se adapte de manera perfecta a las diferentes necesidades y requerimientos que el usuario presente.

Síntomas de la halitosis

Los síntomas de la halitosis pueden llegar a ser muy variados, debiendo prestar una gran atención aquellos pacientes que sean portadores de implantes o prótesis dentales, ya que podría indicar que algo no funciona correctamente en estas restauraciones. El síntoma más importante es el mal olor, el cual es difícil de camuflar y puede resultar bastante incómodo en las relaciones interpersonales a lo largo del día.

La sequedad bucal favorece la aparición de malos olores

Por otro lado, la sequedad en la boca es otro síntoma muy frecuente dentro de esta patología. Esto se debe a que la saliva, gracias a su capacidad de humidificación, lubrificación y disolución de compuestos volátiles producidos por las bacterias. También el mal sabor de boca, la presencia de placa alrededor de los dientes e incluso una capa blanquecina sobre la lengua suele ser muy habitual en los pacientes con halitosis.

Lengua Blanquecina por Halitosis
Lengua Blanquecina por Halitosis

Según estudios de la Clínica Mayo, la lengua blanquecina es el  resultado de la inflamación gustativas en la superficie de la lengua. Las células muertas y las bacterias depositadas entre las papilas causan la formación de la capa blanquecina.

Causas de la halitosis

La causa principal de la aparición de halitosis son los compuestos volátiles liberados por las bacterias que se encuentran colonizando la boca de los pacientes. Es importante destacar que las causas de este tipo de patologías deben dividirse en dos categorías; aquellas que son patológica y las que no lo son.

Causas no patológicas

Dentro de las causas no patológicas se puede encontrar la disminución de la saliva. Esta se suele producir durante la noche, lo cual origina un mal aliento a primeras horas de la mañana. También el aumento de edad, da lugar a una atrofia de las glándulas salivales, las cuales no producen la misma cantidad que cuando el paciente era joven, dando lugar a halitosis recurrentes. Asimismo, fármacos como los antidepresivos disminuyen de forma notable la producción de saliva, afectando de forma directa al olor que desprende la boca.

La presencia de prótesis dentales no higienizadas favorece la halitosis

Otra causa englobada dentro de ellas, es la presencia de prótesis dentales no higienizadas correctamente de manera diaria. Este tipo de elementos protésicos actúan de reservorio frente a bacterias, liberando sustancias mal olientes.  Además, periodos de ayunos o el consumo de determinados alimentos como la cebolla pueden acentuar de manera notable la halitosis.

Causas patológicas

En las causas patológicas se engloban aquellas que pueden estar produciendo un daño considerable dentro del organismo, siendo la halitosis un signo de alerta que no debe ignorarse. Las caries o la enfermedad periodontal pueden favorecer la aparición de malos olores en la boca, pudiendo ser subsanado por un dentista cualificado.

También la higiene deficiente llevada a cabo de manera diaria puede incrementar de forma considerable los reservorios de bacteria. En este tipo de casos, es muy aconsejable la realización de un correcto cepillado rutinario y acudir periódicamente a la realización de una limpieza dental.

El aparato digestivo puede ser el causante del mal olor

Asimismo, las ulceras traumáticas o infecciosas pueden ser la causa de una halitosis marcada en pacientes con enfermedad en el aparato digestivo. Alteraciones como el reflujo o ardor de estómago también se engloban dentro de las causas patológicas, pudiendo desencadenar esta patología.

Las enfermedades de garganta como la faringitis o amigdalitis también pueden dar mal olor, debido a la presencia de bacterias. Este tipo de patología se erradica una vez que la persona ha recibido el tratamiento antiinflamatorio y/o antibiótico correspondiente.

Diagnóstico de la halitosis

Lo primero que se debe tener en cuenta es que el diagnóstico de la halitosis debe realizarlo un especialista. En muchas ocasiones, los pacientes no detectan el mal olor desprendido por la boca, ya que su cerebro se ha habituado.

Durante la exploración, se observarán todas las superficies de la boca, ya que el diagnóstico no se limita únicamente a las superficies dentales. También se realizará un breve cuestionario por parte del profesional, el cual permitirá conocer los hábitos alimenticios que tiene el usuario.

Tratamientos más efectivos frente a la halitosis

Cuando la causa no es patológica, se recomienda la ingesta de productos que favorezcan la producción salival como caramelos de menta o limón. Después de determinar que el origen es odontológico, se procederá a enseñar al paciente adecuadas técnicas de cepillado. También se pueden incluir en la limpieza diaria elementos coadyuvantes como la clorexidina, el cloruro de cetilpiridinio o el lactato de zinc.

Existen remedios caseros que pueden conseguir la reducción del mal olor, como puede ser la ingesta de perejil, zumo de limón o chicles de menta. Es importante decir que este tipo de tratamientos no son tan eficaces como aquellos recetados  por un odontólogo.

.